2007-03-04

Arráncale una espina a una rosa y verás que ya no le importa perder cada uno de sus pétalos solitarios,

Arráncale a la mar una ola y verás que el viento marino sólo recuerda un concierto enmudecido de besos y de lágrimas de agua salada.

Fotografía: Rosas en el mar, por Vicent

2007-03-02


Por qué

hoy

no

es

treinta de febrero